MENSAJE EN UNA BOTELLA. Ante el naufragio ideológico y la construcción de la distopía… Bienvenidos a 1984.

 

 

Creo que existe una conspiración financiada por las élites económicas y

diseñada por los think tanks neoliberales que nos conducirá, a una distopía al

más puro estilo 1984.

El control del Gran hermano ya está aquí, baste decir que muchos de los

que me lean probablemente lo hagan con una cámara apuntando a sus caras. El

siguiente paso es la implantación de la neolengua.

Distintas asociaciones que integran lo que algunos llaman el lobby queer,

grupo de presión cuya agenda consiste en conseguir implantar la ideología de

género, son las encargadas de ello. Una de esas asociaciones es ILGA,

asociación que recibe ingentes cantidades de dinero para presionar a gobiernos

con el fin de implementar la agenda transgenerista [1]. Esta ideología de género,

tras haber sido introducida en nuestro vocabulario y en nuestras mentes desde

hace ya varias décadas, va siendo poco a poco implantada en las legislaciones

de distintos países. Sirva de ejemplo que, a nivel mediático e institucional, ya no

se habla de violencia machista o sexista sino de violencia de género. O cómo el

sexo va desapareciendo y siendo sustituido por el género entre los motivos de

discriminación.

Estas asociaciones de los grupos de presión utilizan la táctica de unir sus

reclamaciones, que tal vez fuesen rechazadas en caso de presentarse de manera

separada, a otras con amplio apoyo social como pueda ser el matrimonio

homosexual [2].

En el movimiento trans caben ideas de signo opuesto, como por ejemplo la

persona transgénero que no ve necesario modificar su apariencia de hombre para

declararse mujer, o los transactivistas que promueven la hormonación y

amputación de miembros sanos de menores con disforia, que se declaran trans,

como único medio para evitar el suicidio de dichos jóvenes.

En ese trabajo de implantación de la neolengua, comenzaron con la

sustitución del sexo, realidad observable e inmutable de los seres humanos, por

el género, que no es otra cosa que los estereotipos asociados al sexo. Como

ejemplos, podríamos nombrar los protocolos educativos de la Comunidad

Valenciana, que son una clara muestra de los estereotipos basados en el sexo

más rancios [3] o el grupo de transactivistas que remitió una carta a antropólogos

pidiéndoles que dejasen de catalogar los huesos como de hombre o de mujer, ya

que no podían saber cómo se sentían ni su identidad de género [4].

Se me podrá decir que me remito a casos concretos que nada tienen que

ver con la situación real, sin embargo, ahí tenemos el caso de JK Rowling, a

quien cancelaron y acusaron de transfobia por afirmar que el sexo es real. El 20

de septiembre, Fred Sargeant único organizador de las manifestaciones de

Stonewall que permanece vivo, fue agredido por transactivistas por sus

posicionamientos contra la teoría queer.

Menos conocidos y menos mediáticos son los casos de censura que sufren

feministas históricas como Germaine Greer o Julie Bindel por universidades de

todo Reino Unido. Ésta última aboga por la salida de la “L” de los movimientos

LGBT.

No por estar asumida desde hace mucho tiempo, es menos significativa la

infiltración, o incluso podríamos hablar de cooptación, que han sufrido las

agrupaciones de lesbianas, gays y bisexuales, que cuentan con un apoyo social

mayoritario, por parte de la T, de trans, y de la Q, de la teoría queer, que nada

tienen que ver con la orientación sexual.

De hecho, en los últimos tiempos están proliferando asociaciones LGB que

afirman estar siendo borrados por el transactivismo. Si alguien es mujer u hombre

según sus sentimientos, como afirma el transactivismo, y no en razón a su sexo,

la orientación sexual pierde su significado, se borran las orientaciones sexuales

definidas por el sexo.

Similar alegato es el que se lanza desde grupos de intersexuales. Las

personas intersexuales que necesitan cuidados y atenciones médicas debido a su

condición, son invisibilizadas por personas que, sin serlo, se auto declaran como

tales [5].

El documento clave al que los transactivistas se remiten para afirmar,

falsamente, que los derechos que reclaman son derechos humanos, es el

llamado Principios de Yogyakarta de 2006. En él se afirma que el sexo se asigna

al nacer, como si se tratara de una lotería, cuando el sexo es algo que se certifica

con la observación tras el nacimiento y que, de hecho, puede observarse incluso

antes mediante ecografías. Sobre esta idea se asienta la necesaria confusión

para sustituir el sexo por el género. La implicación de muchos de los firmantes

con empresas y asociaciones del lobby queer, hacen sospechar que hay ciertos

conflictos de intereses que deben ser tenidos en cuenta antes de aceptar sus

postulados como derechos humanos ya que, además, pese a ser un documento

encargado por un alto comisionado de la ONU, no es en absoluto un documento

de la ONU. No dejan de ser un grupo de personas, a las que nadie ha votado y

de los que desconocemos sus intereses, interpelando a los gobiernos a seguir

sus directrices.

Una de estas asociaciones es, de nuevo, ILGA, que nació en 1978 como

IGA, incorporando más tarde a lesbianas y adquiriendo el nombre actual de ILGA,

para más tarde incluir también a trans, a bisexuales y a intersexuales. Congrega

a 1837 organizaciones de 169 países, y en sus propias declaraciones apuestan

claramente por la ideología de género llegando a afirmar ser contrarios a los

referéndum, argumentando que los derechos humanos no pueden ponerse en

cuestión. [*]

Fue ILGA quien escribió al gobierno español instándole a acelerar los

procesos de tramitación de la ley trans. Hace escasos días el gobierno del PSOE

y UP anunció la tramitación por vía de urgencia de la ley trans, con lo que no

habrá debate parlamentario previo a su tramitación, lo que privará a la ciudadanía

del necesario debate al respecto. Esta ley trans, que incluye la autodeterminación

de género, secunda ideas como el típico mantra transactivista de que “una mujer

trans es una mujer”, lo que equivale al borrado de la mujer. Otro mantra que

repiten incansablemente como dogma de su neolengua es el de “los derechos

trans, son derechos humanos”. Con afirmaciones como esta, niegan e

imposibilitan el necesario y verdadero debate que sería el de qué consideramos

derechos humanos y qué no, auto otorgándose la victoria porque ¿quién se

posicionaría contra los derechos humanos?

En definitiva, que estas ideas distópicas se implantaran en el mundo

capitalista entraba dentro de lo que consideraba probable. Lo que

verdaderamente me sorprendió fue ver la inclusión en el Código de las Familias

de Cuba de la gestación solidaria. No voy a entrar aquí a argumentar punto por

punto mi oposición a la gestación solidaria, como otras compañeras han hecho

[6] [7] sin recibir contraargumentaciones más allá del “no toca” o “no te compete”,

sumándole además acusaciones de contrarrevolucionarias.

En lo que sí me detendré es en señalar la pertenencia del CENESEX (Centro Nacional

de Educación Sexual, institución pública cubana) a

ILGA, de la que no he encontrado mención pública contra el criminal bloqueo

impuesto por los Estados Unidos, y las similitudes en las tácticas comunicativas,

la propaganda y las argumentaciones basadas en premisas falsas o equivocadas

utilizadas tanto por el lobby queer, en lo que respecta a la ideología de género,

como por las instituciones cubanas al hablar de la gestación solidaria en Cuba.

Se ha insistido por parte de las instituciones y sus representantes en que

no son “vientres de alquiler” ni es “gestación subrogada”. De acuerdo, no son

vientres de alquiler porque no hay dinero de por medio. Pero si acudimos a la

definición de subrogación encaja perfectamente a la hora de definir la gestación

solidaria. Subrogar: sustituir en una obligación o derecho a la persona que los

poseía. En la gestación solidaria los padres de intención sustituyen a la gestante

en sus derechos maternales que le pertenecen según la maternidad determinada

por el parto. Pero, propagandísticamente, solidaridad es ampliamente preferible a subrogación,

que duda cabe.

Los cubanos y cubanas pudieron presentar sus opiniones al respecto del

Código de las Familias tras su versión 24 y antes de la definitiva versión 25.

Según entendí (y diría que muchos igual que yo) las autoridades atenderían las

opiniones de los ciudadanos y acometerían los cambios necesarios según esas

opiniones. Pero como nos explica Caridad Rosa Jiménez en este articulo [8], hay

ciertos temas que son considerados derechos humanos y, por lo tanto, su

eliminación, en ningún momento fue una opción. Hago notar que, aunque no

nombra la gestación solidaria, sí que lo hace con las técnicas de reproducción

asistida, estatus que el Código otorga a la gestación solidaria, de manera

torticera en mi opinión.

Se nos dice que la ley es garantista y que queda blindada, entre otras, por

la necesaria autorización judicial. Ana María Álvarez en este programa televisivo

[9] plantea, casi como una amenaza, que caso de realizar la gestación sin

autorización judicial la gestante tendrá que asumir la maternidad de ese niño que

en principio no deseaba, pues estaba gestándolo para otros. Argumento

engañoso pues en ese caso, y si realmente no desea quedarse con el bebé,

todavía tendría la posibilidad de abortar si se encontrara en los plazos legalmente

permitidos o como se comenta en este otro programa de TV [10] podría optar por

la dación directa que también aparece reflejada en el Código de las Familias (la

dación directa también podría ser objeto de debate, pero no entraré a ello).

En este mismo programa presidente y vicepresidenta de la Unión de

Juristas de Cuba afirman falazmente que al no aportar los gametos la gestante no

es la madre biológica, confundiendo así biología con genética. El bebé no será

genéticamente de la gestante, pero el acto biológico de la reproducción es

enteramente realizado por la gestante que es la que convierte el embrión en un

nuevo ser humano, por lo que madre biológica es, siempre, la que pare. La

tergiversación se hace evidente si pensamos en las madres por fecundación in

vitro con gametos donados ya que ellas en ningún caso se considera que no

sean las madres biológicas del bebé que nazca de su embarazo.

La gestación solidaria estipula que la gestante en ningún caso puede

aportar los gametos. Esta condición sólo me parece entendible como una medida

de protección del estado ante posibles reclamaciones de la gestante, ya que, si

no se pone en duda la solidaridad de la gestante y cabiendo la posibilidad de que

esta sea familiar directo de uno de los padres de intención, por ejemplo, una

hermana, ¿no sería interesante la continuación de la línea genética familiar

pudiendo además optar por la inseminación artificial, práctica con menos riesgos

que la ‘in vitro’?

Se afirma en el Código el derecho a fundar una familia para, mediante una

argumentación peregrina, acabar equiparando fundar una familia a tener hijos,

convirtiendo así en un derecho lo que simplemente es una posibilidad (tener

hijos). También se da una bonita pirueta argumental al decir que “se elimina el

requisito de heterosexualidad […] en la reproducción”. La reproducción es sexual,

necesita de un gameto femenino y un gameto masculino. Pero, como demuestra

la inseminación artificial o la fecundación in vitro, no es necesaria una relación

sexual que es la que podría ser tildada de heterosexual u homosexual. Lo que de

momento sigue siendo imprescindible para la reproducción es la madre biológica.

En el glosario se dice que en la gestación solidaria la gestante “aporta el

útero […] en un acto de total entrega”. Sí, es un acto de total entrega en el que la

gestante aporta todo su ser durante nueve meses. Hablar de aportar el útero es

cosificar a esa mujer, considerándola prácticamente un horno o una simple vasija

lo que, en mi opinión, deshumaniza a esa persona.

Ya voy terminando. En España, siguiendo el convenio de Estambul, donde

es curioso que no se habla de sexo y sí de género, se considera que la gestación

subrogada atenta contra los derechos de madres y bebés. El Código de las

Familias, sin embargo, considera que es un derecho el recurrir a la gestación

solidaria, lo que lleva implícitamente a considerar que la posición española priva

a determinadas personas de su derecho a tener hijos (fundar una familia). En

esta situación o España o Cuba están vulnerando los derechos de alguno de sus

ciudadanos. No existen medias tintas que valgan, o uno o el otro.

Las legislaciones deben dar derechos a todos, pero jamás debieran

desproteger en su dignidad o permitir que se vulneren los derechos de los más

desfavorecidos, en este caso, los niños.

Y no, la gestación solidaria no es amor, no es dignidad y no es un derecho

por mucho que se repita en etiquetas en RRSS o en carteles propagandísticos.

De igual manera los Estados Unidos no son una democracia, por mucho que se

empeñen en repetírnoslo. Una mentira repetida mil veces, sigue siendo mentira.

Lo dicho, bienvenidos a 1984, donde

la guerra es la paz

un hombre es una mujer y

la explotación reproductiva es un derecho humano.

Salud camaradas, y suerte. La necesitaremos para oponernos a la distopía.

Desde la isla de mis propios pensamientos, a 24 de septiembre de 2022

Dr. Locura

REFERENCIAS:

[1]Lobby Queer | Contra el Borrado de las Mujeres

[2] James Kirkup: El documento que revela las singulares tácticas del lobby trans | Contra el Borrado de las Mujeres

[3]Resultado de imágenes de Google

[4] Salagre. Nuria En CH: Activistas de género presionan para prohibir a los antropólogos identificar los restos humanos como «hombres» o «mujeres». The College Fix, 18.7.22

[5] Entrevista Pedro Lamo Guizamo | La Hora Digital

[6] Salagre. Nuria En CH: Sobre la «gestación solidaria», A LAS CUBANAS Y CUBANOS. Anónimo, 8.4.22

[7] LA “GESTACIÓN SOLIDARIA” EN CUBA: UN CARAMELO ENVENENADO EN EL “CÓDIGO DE LAS FAMILIAS” – CANARIAS SEMANAL – Latam-Medic.com

[8] De la familia a las familias: Un ejercicio de interpretación colectiva | Cubadebate

[9] (9) Hoy en la Mesa Redonda: La filiación asistida en el Código de las Familias – YouTube (min. 41:30 aprox.)

[10] (9) Cuba – Adopción y gestación solidaria (Programa «En Buen Cubano» 23 de marzo de 2022) – YouTube (min. 7:00 aprox.)

[*]No he encontrado el enlace al sitio en que lo leí

Debatiré encantado sobre este y cualquier otro tema en donde los tuits.

Me encontrarán en @DrL0cura

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