
La estrategia Cloward-Piven es un marco político ideado en 1966 por los sociólogos Richard Cloward y Frances Fox Piven. El objetivo de este concepto era provocar un cambio sistémico significativo sobrecargando intencionadamente los sistemas de bienestar social. Su plan se basa en la convicción de que los programas de bienestar social actuales no abordan de forma eficaz el problema de la pobreza. También creen que, al aumentar significativamente el número de solicitudes de prestaciones sociales, es posible crear una crisis que obligaría al gobierno a establecer una renta mínima garantizada, así como a introducir cambios sociales de gran alcance.
Aspectos cruciales de la estrategia
Movilización masiva: Cloward y Piven abogaban por la movilización de enormes grupos de personas con derecho a solicitar asistencia social con el fin de saturar el sistema. Esto pondría de manifiesto las deficiencias de los programas vigentes y resaltaría la importancia de una reforma.
El desencadenamiento de una crisis: El enfoque intentaba crear una crisis abrumando a la burocracia de la asistencia social con un aumento de la demanda. Esto demostraría que el sistema era incapaz de proporcionar ayuda suficiente a quienes la necesitaban, lo que, en última instancia, daría lugar a llamamientos a favor de reformas fundamentales.
Cambio de políticas: El objetivo final era ejercer presión sobre el Gobierno para que aplicara políticas que ofrecieran un ingreso anual garantizado y ampliara los programas de redes de seguridad social. Partían de la hipótesis de que esta anarquía daría lugar a una distribución más equitativa de la riqueza y los recursos.
En el contexto histórico
El plan se formuló en una época en la que Estados Unidos atravesaba una enorme agitación social, que incluía el movimiento por los derechos civiles y una creciente conciencia sobre el problema de la pobreza. En este contexto, el enfoque desarrollado por Cloward y Piven surgió como un intento de aprovechar el descontento ya existente para provocar un cambio sistémico.
Implementación y sus efectos
Los movimientos por los derechos de la asistencia social de finales de la década de 1960 y principios de la de 1970 mostraron la aplicación más directa de la estrategia de Cloward-Piven. Estos movimientos tuvieron lugar durante ese periodo. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos por ampliar la cobertura de las prestaciones sociales, lo que provocó un aumento considerable en el número de personas inscritas en las listas de beneficiarios de la asistencia social, estas organizaciones no lograron alcanzar su objetivo principal de conseguir unos ingresos garantizados.
Los detractores de este método han afirmado que Cloward y Piven son cómplices en la promoción del caos y que trabajan para socavar la estabilidad de la sociedad. Una corriente de pensamiento sostiene que sus estrategias han tenido repercusiones negativas imprevistas, como un aumento de la hostilidad pública hacia los beneficiarios de ayudas sociales y problemas estructurales que han persistido durante mucho tiempo en la gestión de la asistencia social.
Relevancia actual
En el discurso político moderno, la técnica de Cloward-Piven sigue siendo un tema de discusión. Se menciona con frecuencia en los debates sobre política social, la reforma de la asistencia social y la intervención gubernamental. El método de Cloward y Piven ha influido en diversos movimientos sociales y en los debates sobre la pobreza y la injusticia sistémica, a pesar de que sus objetivos concretos no se han alcanzado plenamente.
El objetivo final de esta política, que es erradicar la pobreza mediante el establecimiento de un ingreso anual garantizado, será cuestionado por un número significativo de personas. Incluso los activistas parecen reacios a exigir iniciativas nacionales que eliminen la pobreza mediante la redistribución directa de la riqueza. Esto se debe probablemente a que el concepto de movilidad social y económica individual está muy arraigado.
Michael Reisch y Janice Andrews escribieron que Cloward y Piven «propusieron crear una crisis en el sistema de asistencia social vigente, aprovechando la brecha entre la ley y la práctica en la asistencia social, que provocaría en última instancia el colapso del sistema de asistencia social y lo sustituiría por un sistema de ingreso anual garantizado». Su intención era lograr este objetivo informando a los pobres sobre su derecho a recibir asistencia social, animándolos a presentar solicitudes de beneficios y, en la práctica, sobrecargando una burocracia que ya se tambaleaba bajo su propio peso.
Cuando Cloward y Piven escribieron los artículos publicados en 1971 y 1977, argumentaron que los disturbios generalizados en Estados Unidos, especialmente entre 1964 y 1969, sí dieron lugar a un aumento significativo del número de personas que recibían prestaciones sociales. Sin embargo, esta expansión no condujo al programa de ingreso garantizado que ellos esperaban. Al argumentar en 1979 que los hechos no respaldaban esta tesis, el politólogo Robert Albritton expresó su desacuerdo con la teoría. Propuso una razón alternativa para el aumento del número de beneficiarios de la asistencia social.
John McWhorter, comentarista político, escribió en 2006 un libro titulado «Winning the Race», en el que atribuía el auge del Estado del bienestar tras la década de 1960 a la estrategia de Cloward-Piven. Sin embargo, se refirió a la estrategia de forma negativa, afirmando que «creó generaciones de personas negras para quienes trabajar para ganarse la vida es una abstracción».
Robert E. Weir, historiador, afirmó en 2007 que «a pesar de que la estrategia logró aumentar el número de beneficiarios entre los años 1966 y 1975, la revolución que sus defensores habían previsto nunca se materializó».
En conclusión, la estrategia Cloward-Piven es un enfoque de transformación social que adopta un enfoque radical al sobrecargar las instituciones de bienestar social. El objetivo final de la estrategia es cuestionar y, en última instancia, remodelar el entorno socioeconómico de cualquier sociedad. En lo que respecta a cuestiones de activismo político y justicia social, su historia sigue siendo fuente de inspiración tanto para la defensa como para la crítica.

