El Ministerio del Interior ha publicado nuevas directrices para los solicitantes de asilo en las que se les explica que «las mujeres pueden trabajar, estudiar, viajar y tomar sus propias decisiones»

A los solicitantes de asilo se les está teniendo que decir que en el Reino Unido «los hombres y las mujeres tienen los mismos derechos», en medio de un creciente temor en torno a los valores culturales, la seguridad y la integración.
El Ministerio del Interior ha publicado nuevas directrices para los recién llegados en donde se les explica que «esto significa que las mujeres pueden trabajar, estudiar, viajar y tomar sus propias decisiones».
Además, y aunque parezca increíble, las autoridades están advirtiendo a los inmigrantes que no violen ni golpeen a las mujeres, y que las relaciones sexuales con menores son ilegales.
En una sorprendente admisión incluida en un folleto para solicitantes de asilo, afirman: «Las mujeres no necesitan el permiso de un marido, padre, hermano ni de ningún otro hombre para hacer ninguna de estas cosas».

«Hombres y mujeres reciben el mismo trato por parte de la ley, de los empleadores, de los centros educativos y de servicios como hospitales y la policía. Es ilegal tratar a alguien de forma injusta por su sexo».
También se informa a los inmigrantes de que la violencia doméstica es ilegal y de que la edad de consentimiento en el Reino Unido es de 16 años.
Los responsables de inmigración advierten: «Las relaciones sexuales con menores de 16 años constituyen un delito grave en el Reino Unido. No hay excepciones a esta norma. Aunque la otra persona dé su consentimiento, sigue siendo ilegal. Podrías ir a la cárcel, perder tu ayuda económica y tu alojamiento, y esto afectará a tu solicitud de asilo».
Zia Yusuf, de Reform (partido de derechas, nota de la traductora), declaró al Daily Express: «El hecho de que haya que decirles explícitamente a los inmigrantes que no deben pegar a sus esposas ni a sus criaturas, que no deben acosar a la gente “o, de lo contrario, esto puede afectar a sus ayudas por asilo”, que las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres y que el consentimiento implica que ambas personas digan que sí, pone de relieve los valores y las actitudes de quienes llegan al Reino Unido.
«Los hombres que entran ilegalmente en nuestro país evidentemente no comparten los mismos valores que nosotros, lo que supone una clara amenaza para la seguridad de nuestras mujeres, niñas y niños, y el Partido Laborista lo sabe.
«Bajo un gobierno de Reform UK, no vamos a tener que repartir carteles entre los migrantes ilegales explicándoles la diferencia básica entre lo correcto y lo incorrecto. Serán detenidos y deportados, y ninguna embarcación ilegal llegará a nuestras costas».
El portavoz de Interior en la sombra, Chris Philp, afirmó: «Los inmigrantes proceden de lugares y sociedades en los que las actitudes hacia las mujeres pueden ser totalmente incompatibles con la sociedad occidental. Demasiadas comunidades no logran integrarse adecuadamente ni formar parte de nuestra cultura, lo que permite que prevalezcan normas francamente retrógradas.
«Parece que cada día hay una nueva noticia sobre un inmigrante que viola o agrede a mujeres y niñas. En lugar de intentar educar a estos inmigrantes ilegales, en su mayoría jóvenes y varones, para que se comporten de forma civilizada con las mujeres, deberíamos deportarlos.
«La integración no puede consistir simplemente en traer a gente a Gran Bretaña y esperar que se adapten. Debemos asegurarnos de que la gente que admitimos se integre en la sociedad británica y respete nuestras leyes y costumbres».


Además, las autoridades en inmigración advierten a los solicitantes de asilo: «Nunca debes impedir que una mujer trabaje o estudie, controlar lo que viste o adónde va, impedir que vea a sus amigos o familiares, ni tomar decisiones por ella sin su consentimiento».
Declaran además que «es ilegal hacer daño, amenazar o controlar a tu pareja o a tu familia».
Se advierte a los inmigrantes que no deben privar a niños y niñas de comida, ni «cortar o dañar los genitales de las niñas».
El Ministerio del Interior añadió: «Entendemos que llegar a un nuevo país puede resultar difícil, y que las leyes y costumbres aquí pueden ser diferentes a las de tu país de origen.
«En el Reino Unido, existen leyes que protegen la seguridad, la dignidad y los derechos de todas las personas. Es importante que las comprendas, ya que incumplir la legislación británica puede acarrear graves consecuencias.
«Podrías tener problemas con la policía, perder tus ayudas para solicitantes de asilo o que ello afecte a tu solicitud de asilo».
Y este asombroso consejo llega incluso a detallar qué es una violación, insistiendo en que se necesita el «consentimiento» en toda situación sexual.
El documento afirma: «Esto significa que, aunque estés casado o mantengas una relación con alguien, esa persona debe dar su consentimiento para mantener relaciones sexuales en cada ocasión.
«Si mantienes relaciones sexuales con alguien sin su consentimiento, eso se llama violación. La violación es un delito grave en el Reino Unido. Podrías ir a la cárcel, perder las ayudas y el alojamiento, y esto afectará a tu solicitud de asilo».
Las orientaciones publicadas en el folleto para solicitantes de asilo añaden: «Una persona puede cambiar de opinión en cualquier momento, incluso si antes había dicho que sí.
«Si una persona está dormida, ebria o incapacitada para responder, no puede dar su consentimiento».
El Ministerio del Interior puso al descubierto la crisis de asilo en Gran Bretaña, ya que el año pasado 93.525 personas solicitaron asilo en el Reino Unido, lo que supone un descenso respecto a las 106.130 de los 12 meses anteriores.
Una cifra alarmante de 38.980 personas presentó su solicitud tras cruzar el Canal de la Mancha en lancha neumática, mientras que 36.711 solicitaron asilo tras llegar con visado de estudios, de trabajo o de visitante.
De este grupo, 10.835 tenían visado de estudios, 13.994 llegaron con visado de trabajo, 7.048 utilizaron visado de visitante y 4.834 contaban con otros tipos de permiso de residencia.
Alicia Kearns, ministra en la sombra de Protección Social, afirmó que el folleto demuestra que no podemos permitirnos «ceder a los tabúes políticos» sobre la inmigración.
En un artículo publicado en el Daily Express, afirmó: «La violencia contra las mujeres y las niñas es una epidemia nacional. Una mujer a la que ha fallado su marido británico y una niña a la que ha fallado una familia que la considera apta para casarse a los catorce años son, ambas, víctimas de nuestro fracaso.
«Me niego a elegir entre ellas y lucharé por ambas. Pero es precisamente porque la magnitud del problema es tan grave que no podemos permitirnos puntos ciegos ni caer en tabúes políticos. Apenas pasa un día sin que se publique otra noticia sobre un inmigrante acusado de violar o agredir a una mujer o a una niña.
«La campaña de carteles del Ministerio del Interior, que intenta obligar a los inmigrantes a reconocer que las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres en nuestro país, es una admisión de este peligro. Fingir que no está ocurriendo silencia a las supervivientes, las revictimiza y hace que otras mujeres estén menos seguras».
Esto se produce tras una oleada de impactantes delitos sexuales cometidos por solicitantes de asilo.
Dos inmigrantes que violaron repetidamente a una mujer en la playa de Brighton y un tercero que lo grabó han sido condenados a prisión.
La víctima contó que le escupieron, le dieron patadas y le agarraron por el cuello durante la agresión del 4 de octubre del año pasado.
El ciudadano egipcio Ibrahim Alshafe, de 26 años, y el iraní Abdulla Ahmadi, de 26, que se conocieron en una patera procedente de Francia cuatro meses antes de la agresión, la violaron detrás de una cabaña de playa.
El egipcio Karin Al-Danasurt, de 21 años, que compartía habitación con Alshafe en un hotel para solicitantes de asilo en Lower Beeding, West Sussex, grabó en vídeo la terrible experiencia. Los tres hombres habían estado en un bar y en una discoteca de la playa, donde, según sugirieron los fiscales, Alshafe estaba «al acecho».
Por su parte, el inmigrante afgano Ahmad Mulakhil, que había llegado en patera, agredió a una colegiala de 12 años tras atraerla a una zona apartada detrás de una hilera de garajes en Nuneaton. Grabó la violación y, posteriormente, intentó culpar a la traumatizada víctima.
Dicho solicitante de asilo llevaba sólo unos meses en el país tras cruzar el Canal de la Mancha.

