El ascenso y la caída de Tariq Ramadan

 

Tariq Ramadan, Blog de Salagre
Getty Images

Últimamente han sido tantas las noticias que aquellas que en otro tiempo habrían causado revuelo han pasado prácticamente desapercibidas. Hay una en particular que merece ser sacada a la luz, sobre todo porque ha sido ignorada casi por completo por los medios de comunicación en lengua inglesa.

Tariq Ramadan es el nieto del fundador de los Hermanos Musulmanes. En los últimos años fue probablemente el intelectual musulmán más famoso de Occidente. El mes pasado, un tribunal de París lo declaró culpable de la violación de tres mujeres y lo condenó a 18 años de prisión.

Este caso es la culminación de varios juicios desde que se presentaron las primeras acusaciones contra él en 2017. A pesar de negar los cargos, y claramente anticipando un veredicto de culpabilidad, Ramadan incumplió una orden judicial y se fugó de Francia. Estel hombre de 63 años se esconde actualmente en Suiza, alegando que no pudo asistir a su juicio en París porque sufre de ansiedad y depresión relacionadas con un supuesto brote de esclerosis múltiple. El tribunal lo consideró apto para asistir. Pero ahora que ha sido condenado, es de suponer que Ramadan seguirá intentando evadir la justicia francesa y quedarse en Suiza.

El juicio se celebró a puerta cerrada debido a la posible intimidación de los testigos. Sin duda, Ramadan y sus defensores seguirán insistiendo en que es víctima de la persecución de un sistema judicial «islamófobo». Pero lo más extraordinario de Ramadan no es su caída, sino su ascenso.

Durante un tiempo, en la década de 2000 y principios de la de 2010, se le consideraba una de las voces más importantes del planeta, sin duda, una de las voces islámicas más importante. Esto era un misterio en muchos sentidos.

Las credenciales académicas de Ramadan eran cuestionables y procedían principalmente del doctorado que le concedió la Universidad de Ginebra. En múltiples ocasiones tergiversó el tema de su tesis: el pensamiento político de su abuelo islamista, Hassan al-Banna. En un principio, su tesis fue rechazada, pero parece que se abrió paso a la fuerza en el sistema académico a pesar de la gran oposición, sobre todo porque se acusó a Ramadan de haber blanqueado gran parte del pensamiento fascista de su abuelo.

El acento francosuizo de Ramadan y su actitud, en cierto modo, refinada impresionaron a algunos. Pero si no hubiera procedido de la «realeza» islamista, lo más probable es que hubiera pasado desapercibido. Por suerte para él, nació cuando nació y siendo quien era, especialmente porque alcanzó la madurez en un momento en que Occidente tenía una gran necesidad de «figuras públicas musulmanas moderadas» y disponía de muy pocas.

Así fue como lo conocí por primera vez en la década de 2000. Yo había ayudado a organizar la publicación en inglés de Frère Tariq, de Caroline Fourest, en el que la periodista francesa demostraba de forma demoledora cómo Ramadán tenía dos caras. Al público islámico le predicaba un mensaje, al público occidental le decía otro.

En las raras ocasiones en que se le ponía contra las cuerdas, Ramadan se mostraba evasivo. En un debate televisivo francés en 2003, Nicolas Sarkozy —que entonces aún no era presidente— intentó que condenara la enseñanza islámica de que una mujer debía ser lapidada hasta la muerte por adulterio. Lo máximo que pudo decir fue que pensaba que debería haber una «moratoria» sobre la lapidación por tal delito.

Normalmente, ese tipo de comentarios habrían caído mal. Pero por aquella época la situación en Europa estaba empeorando. Tras los atentados del 7 de julio de 2005 en Londres, Ramadan fue uno de los musulmanes nombrados para el grupo de trabajo contra el extremismo del Gobierno británico. Fuimos unos cuantos los que criticamos duramente esta decisión, pero nada parecía capaz de detener el imparable ascenso de Ramadan. En estudios de televisión y salas de debate de muchos países, él y yo debatimos y discutimos durante años. Una vez lo llamé «mi enemigo más cercano». Siempre me pareció fraudulento y astuto a la vez.

En 2005 fue nombrado profesor en el St Antony’s College de Oxford y ocupó un puesto docente en esa universidad hasta que se presentaron las primeras acusaciones de agresión sexual contra él más de una década después.

El mero hecho de que se le hubiera concedido tal puesto en Oxford era en sí mismo un misterio. Una de las personas que lo propuso para el cargo me confesó una vez que no tenía conocimiento alguno del historial académico de Ramadan, ni de su trayectoria islamista. Entonces, ¿por qué le concedieron el puesto en St Antony’s? El colegio siempre había sido conocido como el «colegio de los espías». ¿Era una señal de que parte del establishment había encontrado la manera de integrar y ascender a Ramadan? A medida que pasaban los años, y ninguna acusación o tropiezo parecía afectarle, esa se convirtió sin duda en mi propia sospecha. «¡Esa boca! No eres el presidente de los Estados Unidos».

A medida que la relación entre Europa y sus musulmanes se convertía en el centro de una atención cada vez mayor, a las autoridades, como los políticos del Gobierno de Blair, les interesaba promover las voces musulmanas «moderadas», fueran realmente moderadas o no. Ramadan encajaba a la perfección. Una explicación de por qué (hasta hace poco) nunca se le dirigió ninguna crítica ni se le desenmascaró es que, sencillamente, era demasiado importante para ciertas personas.

Cuando la administración Obama llegó al poder en Estados Unidos, Ramadán disfrutó de un trato casi igual de privilegiado. Se olvidaron las anteriores prohibiciones de viajar relacionadas con su supuesta financiación de grupos vinculados al terrorismo y sus conexiones con extremistas.

Desde Atenas hasta Oxford, cada vez que me lo encontraba, nunca pude entender la actitud prepotente y arrogante que proyectaba mientras pronunciaba topicazos evasivos. Era como si supiera que siempre le iba a ir bien. La vida le sonreía a Tariq.

Todo esto ha llegado a su fin debido a algo que supongo que poca gente podía prever. Pero, como digo, lo más llamativo de Ramadan no es su caída, sino su ascenso.

Sin duda apelará el veredicto francés. Pero me sorprendería que volviéramos a saber mucho de él. Los relatos de sus víctimas nos dicen demasiado sobre él. Pero el problema de oferta y demanda que lo creó dice también muchísimo sobre nosotros.

Artículo original

Versión archivada

8 respuestas

  1. «contrarrestar la «islamofobia»».
    Palabro que sirve de «cajón de sastre»
    para tragar con todo lo negativo que nos trae el Islam sin rechistar.

    1. Por eso el lenguaje es tan importante. ¿No te recuerda al otro palabro, «transfobia», que se sigue usando mucho para castigar a la gente con sentido común? Pues lo mismo.

  2. Cuando están en el cénit todo el mundo habla de ellos, todo son lisonjas y parabienes. Cuando caen, ya nadie recuerda gracias a qué, a quién y por qué subieron tan alto. Una de sus grandes ventajas es que son capaces de decir una cosa y la contraria al mismo tiempo y sin sonrojarse, de manera que se crea la ficción de que, digan lo que digan, siempre van a tener razón. Solo espero que conservemos memoria de todo ello, y también el grado de resentimiento suficiente para, sin caer en la mezquindad, evitar que toda esa gente tramposa siga influyendo en nuestras vidas. Muchas gracias, como siempre, Nuria.

    1. Comparto con Murray la estupefacción. Sea por credulidad, estupidez o amaños por debajo de la mesa, ¿qué clase de gente nos gobierna? ¿Cómo se puede dar ninguna credibilidad a un hombre tan obviamente hipócrita y engañoso?
      Y comparto tu esperanza de que los recordemos, a todos, y que mantengamos un sano grado de resentimiento. Tienen que pagar por el daño que hicieron.
      Un saludo cariñosísimo, Rosa.

  3. Me llena de inquietud el personaje protagonista de este artículo, porque puede ser representativo de otros semejantes que las relaciones de poder masculinas promocionan según la conveniencia del juego político patriarcal. ahora nos conviene este perfil, mañana este otro. Pero lo interesante es ver cómo desde hace unas décadas en la que las mujeres agredidas han comenzado a denunciar, muchas veces el personaje es desenmascarado por el lado que menos esperaba su impunidad: su perfil de macho depredador…

    1. Me cuentan que fue además colaborador de Ada Colau, que trabajó como asesor en l’Ajuntament de Barcelona para contrarrestar la «islamofobia».

      1. Gracias, Nuria en primer lugar por publicar el articulo, mi comentario y esta información que me llena de indignación por haber creído en Ada Colau en su primer mandato. Cuando tomo posesión del segundo y fue insultada, junto con otras compañeras feministas radicales hicimos una acción con el lema «si tocan a una nos tocan a todas», recogimos un montón de firmas y nos reunimos con ella una tarde, en la que conversamos sobre feminismo y nada hacía sospechar su deriva cuir. Qué la hizo cambiar?. A esa pregunta sería importante encontrarle respuesta…

      2. Cuánto lo siento, que te traicionen de esa manera es horrible.
        Me da la impresión de que a ella sólo le mueve el interés personal. Como a la mayoría de los políticos, por otra parte, pero en ella veo una falta de vergüenza especial, como que le da igual que la gente lo vea claramente, ella está a lo que está, que es a aprovecharse, y lo demás le resbala.
        No nos merecemos los políticos que tenemos, Lola. Un abrazo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Salagre.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Lucushost S.L. que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Otros artículos

Blog de Salagre

El principio de mi activismo.

Mi activismo empezó como el de casi todas, queriendo entender lo que estaba pasando con una pequeña cantidad de gente que decía haber nacido en el cuerpo equivocado. Soy una mujer, no volveré a ver los 50, mi generación tiene el patriarcado muy asumido, así que estoy muy entrenada en

Leer artículo »
Blog de Salagre, Lesbian and Gay News

Guía para hacer peaktrans.

Puede ser muy difícil saber por dónde empezar cuando se saca a relucir el tema explosivo del debate de género con amigos woke. Sin culpa alguna, han sido adoctrinados para creer que las mujeres trans son mujeres, y que el que no esté de acuerdo debe estar motivado por el

Leer artículo »

Suscríbete a nuestra newsletter


Loading

Buscar en el blog

Buscar
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.   
Privacidad