
O el Ministerio de Sanidad de Gaza acaba de cometer un «suicidio narrativo», o los israelíes están perpetrando el peor genocidio de la historia.
Esas son las únicas conclusiones que se pueden extraer de la callada publicación de las cifras de mortalidad correspondientes a 2025 que, por primera vez desde el inicio del conflicto entre Hamás e Israel en 2023, distinguen las muertes naturales de las muertes en combate y los accidentes.
Resulta que no hay una mortalidad excesiva más allá de las operaciones bélicas, y esas muertes se concentran donde cabría esperar: entre los hombres en edad militar.
Los datos, publicados sin mucha fanfarria, muestran que la proporción de muertes se disparó entre quienes están en edad militar.
«Es evidente que la proporción de fallecimientos aumentó considerablemente en el grupo de edad de 20 a 34 años, alcanzando el 28,8 % de los casos de fallecimiento, y que la proporción de fallecimientos en el grupo de edad de menores de 20 años ascendió al 28 %, mientras que en 2022 había sido del 17,4 %», señala el informe.
Como señalaron numerosos usuarios de redes sociales, esto significaba que las «operaciones bélicas» fueron las responsables de la mayoría de las muertes, especialmente en el grupo de edad de 20 a 60 años.
Las operaciones bélicas y los accidentes, según el informe, fueron responsables del «76,5 % del total de muertes».
Gaza Ministry of Health has now released mortality numbers for 2025. For the first time since the war, they give numbers for all deaths, including natural deaths.
In 2025 there were a total of 24,650 deaths in Gaza. 18,870 (76.6%) of these were violent, of which 17,286 (70.1%) were due to «war operations» and 1,584 (6.4%) were classified as accidents. There were a total of 5,780 (23.4%) non-violent deaths, including disease, old age, and all other causes.
5,780 deaths is about the same as the annual non-violent mortality in Gaza before the war, and the age distribution is similar to 2022. There is no significant excess of non-violent deaths.
In other words, despite frequent and loud claims to the contrary, there seems to be very few indirect deaths due to the war in Gaza in 2025.
As there were 50,227 births in 2025, this gives a natural population growth of 25,577 or 1.2% in Gaza in 2025, which is higher population growth than most countries in the world and more than the world average.
There are currently ~6,000 births/month in Gaza, per GMH. Assuming a similar number of non-violent deaths in Gaza in 2026 as in 2025, that means there are currently 12x more births than deaths in Gaza, and that Gaza is now experiencing one of the highest population growths in the world.
— Eirik Schrøder-Bråtane (@EirikSchr) September 30, 2026
Y, a juzgar por todos los datos, incluso el informe del Ministerio de Sanidad de Gaza señalaba que el principal factor de mortalidad en Gaza eran los hombres jóvenes.
The 14th public iteration of the Hamas-run Gaza Health Ministry’s (MOH) death toll list, dated to May 7, 2026 and containing 72,835 entries, was released quietly on July 5 by Iraq Body Count. Long analysis of data quality, demographics, unknowns, and post-ceasefire trends. 🧵 https://t.co/77DWUwB2QA
— Gabriel Epstein (@GabrielEpsteinX) August 3, 2026
Vaya, ¿en qué circunstancias los hombres jóvenes constituirían una proporción desproporcionadamente alta de las muertes? Déjame que adivine. Empieza por G.
Para que quede claro, se trata del mismo Ministerio de Sanidad de Gaza que ha estado engañando a los medios de comunicación en lo que respecta a las muertes causadas por el conflicto en Gaza desde el principio. Si estas son sus propias cifras, entonces la situación debe de ser mucho peor de lo que ellos dan a entender.
Pensemos, por ejemplo, en el tipo de rectificaciones a las que el Ministerio de Sanidad ha obligado a los medios de comunicación estadounidenses solo en los últimos años:
Correction: We’ve deleted the post below because it and early versions of the article didn’t meet Post fairness standards.
The background: Early versions of the article on Sunday stated that Israeli troops had killed more than 30 people near a U.S. aid site in Gaza, with the headline attributing the action to “health officials.”
The article failed to make clear if attributing the deaths to Israel was the position of the Gaza health ministry or a fact verified by The Post. The article and headline were updated on Sunday evening making it clear that there was no consensus about who was responsible for the shootings and that there was a dispute over that question.
While statements from Israel that it was unaware of injuries and that an initial inquiry indicated its soldiers didn’t fire at civilians near the site were included in all versions, The Post didn’t give proper weight to Israel’s denial and gave improper certitude about what was known about any Israeli role in the shootings. The early versions fell short of Post standards of fairness and should not have been published in that form.
— The Washington Post (@washingtonpost) June 3, 2025
Cuando se limitaban a publicar cifras brutas que se tragaban las mismas personas que insistían en que se estaba produciendo algún tipo de «genocidio», prácticamente todos los que estaban al tanto de sus artimañas señalaban que sus datos, en la medida en que se podía confiar en ellos, no distinguían entre las muertes por la guerra y las muertes ordinarias.
Esto significaba que no había pruebas de si había o no hambruna o un genocidio real, algo que se habría distribuido entre todos los grupos de edad y sin distinción de sexo. Es decir, a menos que el pueblo judío, víctima del peor genocidio de la historia moderna, no supiera realmente cómo funciona un genocidio.
En otras palabras, el mismo Ministerio de Sanidad que ha alimentado todas estas narrativas erróneas acaba de cometer un suicidio narrativo. Sólo hay un exceso de mortalidad en Gaza si se tiene en cuenta la guerra y, concretamente, si se observa que los hombres en edad militar mueren en un número desproporcionado.
Qué desastre. Han revelado las cifras reales. Basta con echarles un vistazo para darse cuenta inmediatamente de que todo lo que los críticos de Hamás llevan diciendo desde el principio es cierto. Si esto te sorprende, es que no has prestado atención.

