Un padre canadiense encarcelado por «malgenerizar» a su hija gana en apelación

«Un día tu hija está sana y al día siguiente toma testosterona».

Un padre canadiense al que metieron en la cárcel por «malgenerizar» a su hija adolescente, ha conseguido una victoria legal en el Tribunal de Apelación de Columbia Británica.

La sentencia dictada a principios de mes establece que Robert Hoogland no tendrá que pasar más tiempo entre rejas, y el tribunal retira la orden de que pague una multa de 30.000 dólares.

«Esperaba acabar, si no los seis meses completos, la mayor parte [en prisión]», declaró Hoogland a The Daily Wire en una entrevista telefónica. «Esta es una gran victoria, porque lo que hace es sentar un precedente – y lo que querían era un efectivo elemento de disuasión para los progenitores, especialmente cuando se oponen a la agenda trans, con lo que se está impulsando a través de las escuelas, por los consejeros escolares y todo lo demás.»

Hoogland -que apareció de forma anónima en el documental del Daily Wire «¿Qué es una mujer?» – emprendió acciones legales después de que en 2018 un hospital infantil canadiense le comunicara que iban a inyectar testosterona a su hija, que entonces solo tenía 13 años, a pesar de que Hoogland se negaba a dar su consentimiento. En Columbia Británica, la Ley de la Infancia permite a los menores consentir a sus propios tratamientos trans si los médicos creen que es lo mejor para ellos; el consentimiento de los progenitores es irrelevante.

Mostrándose en desacuerdo con el hospital, Hoogland dijo que su hija necesitaba tiempo y apoyo de salud mental, no intervenciones médicas transgénero que pueden ser irreversibles. La testosterona y otras intervenciones transgénero se han relacionado con problemas de fertilidad, menor densidad ósea y otros muchos problemas.

El tribunal dictaminó que la niña podía seguir adelante con la testosterona y prohibió a Hoogland que «malgenerizara» a su hija en público, es decir, que no podía referirse a su propia hija como su hija (nota de la traductora: tenía que referirse a ella como su hijo). Además, se prohibió a los medios de comunicación canadienses publicar el nombre de Hoogland en cualquier forma de cobertura mediática mediante una prohibición de publicación. Hoogland declaró a The Daily Wire que esas prohibiciones permiten a la gente ocultar lo que están haciendo a las criaturas, aunque esas mismas personas afirman que los tratamientos trans son útiles, buenos e incluso salvan vidas.

A pesar de las condiciones judiciales, Hoogland siguió hablando y acabó en la cárcel por comentar el caso y referirse a su hija como su hija durante una entrevista con The Federalist. Por ello, Hoogland fue declarado culpable de desacato al tribunal, cometiendo de hecho lo que el tribunal canadiense consideró «violencia familiar».

«Lo más duro es saber que un día tienes una hija sana, y que por mucho que luches por proteger a esa hija tuya -a la que quieres, y como padre es tu responsabilidad protegerla de estas cosas- lo único que puedes hacer es ver cómo se desarrolla la tragedia, y tienes las manos atadas», dijo Hoogland.

«Un día tu hija está sana y al día siguiente está tomando testosterona», continuó. «Creo que esa es la parte más dura de todo esto, no sé cuál es la palabra, pero supongo que es impotencia. Esa sensación de impotencia».

Cabe destacar que este padre también habló con el presentador del Daily Wire, Matt Walsh, para el exitoso documental «¿Qué es una mujer?»- y su aparición fue una de las razones por las que X, que entonces se llamaba Twitter, cancelara inicialmente un acuerdo con The Daily Wire para presentar la taquillara película. X se mostró preocupado por el hecho de que Hoogland -que permanecía en el anonimato en la película debido a las limitaciones de su caso en aquel momento- «malgenerizara» a su propia hija, al referirse a ella como su hija. Elon Musk, Consejero Delegado de X, intervino, reprendió a quienes bloquearon el documental y promocionó la película.

En total, Hoogland pasó más de dos meses entre rejas, la mayor parte de ellos en régimen de aislamiento. Aunque Hoogland afirma que todos los demás reclusos utilizaban Zoom para sus comparecencias ante el tribunal, a él lo llevaban de la cárcel al tribunal y del tribunal a la cárcel todo el tiempo y, por tanto, tenía que reiniciar la cuarentena cada vez, según las normas de COVID. Esto significaba que Hoogland se pasó la mayor parte de su tiempo entre rejas en una celda en solitario.

Además, un juez estaba intentando encarcelar a Hoogland otros cuatro meses más. El asunto del tribunal de familia se convirtió en una acción penal y el primer abogado de Hoogland, según él, no estaba preparado y arruinó el acuerdo inicial, que incluía que Hoogland cumpliera sólo 45 días de condena. El juez fue más allá y dijo que era más adecuado que Hoogland cumpliera seis meses. El tribunal de apelaciones, sin embargo, dio la razón a Hoogland, y los tres jueces decidieron que el padre no tiene que pasar más tiempo en la cárcel. También retiraron la orden de imponerle una multa de 30.000 dólares y otras condiciones judiciales.

«Que te pongan un castigo de seis meses de prisión y una multa de 30.000 dólares…es que no muchos padres van a decir: ‘Eh, estoy dispuesto a correr ese riesgo'», dijo Hoogland a The Daily Wire, reiterando que esta sentencia de apelación es alentadora para otros progenitores.

«Ahora también hay un impulso en Canadá», afirmó. «La marea está cambiando, y conseguir por fin una gran victoria después de todas estas horribles derrotas y de cómo iban las cosas, creo que es fundamental para la moral, como mínimo».

En cuanto a la hija de Hoogland, este padre dijo a The Daily Wire que no ha tenido contacto con ella desde 2019. Dijo que su hija se ha «perdido» y que su familia ha sido destruida por esta ideología y el sistema legal de Canadá.

«Destruye familias y destruyó la mía», dijo. «Tengo la esperanza de que un día, cuando mi hija se dé cuenta, cuando [ella] posiblemente detransicione – Estoy esperando. Estoy esperando ese día con los brazos abiertos».

«Cuando estas criaturas vuelvan y digan: ‘Hey, mamá, papá, ¿dónde estabas? Yo tenía 13, 14 años. ¿Por qué no intentasteis evitar que cometiera este increíble error? Al menos siempre puedo decir: ‘Oye, yo lo intenté, y puedes buscarlo en Internet; incluso intentándolo con todas mis fuerzas, no fui capaz de conseguirlo, aunque lo di todo'», dijo. «Pero lo intenté… así que mi conciencia está tranquila al respecto».

Por ahora, Hoogland dice que va a tomarse un descanso tras años de entrar y salir de los tribunales y la cárcel. Sin embargo, hay un plazo de sesenta días para recurrir ante el Tribunal Supremo canadiense, por lo que esta batalla legal podría continuar.

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4 respuestas

  1. Conocí el caso por el documental «¿Qué es una mujer? Me pareció tan injusto lo que le pasaba que me he llevado una alegría al saber que por fin se le ha dado la razón. También pienso que es un gran paso y que ojalá otros le sigan.

  2. Esto es como un mal sueño.
    Dentro de 50 años, cuando lean la historia del siglo XXI dirán ..qué les paso que se volvieran tan locos?
    Porque lo que ha pasado este padre es una locura.
    El problema es que esta locura está refrendada por poderes políticos que legislan leyes que hacen que los jueces apliquen. Aquí debería haber un dilema ( bien explicando por Arendt) deberían los jueces saltarse estas leyes que permiten la castración química a menores?
    Para mi si. Estos jueces y fiscales tienen que responder por todo este daño. No pueden argumentar como hicieron los oficiales nazis que eran órdenes. Son responsables ellos también. Ellos son parte de esta banalidad del mal.

    Gracias por tu blog y tus artículos.

    1. Estoy completamente de acuerdo. El problema que veo, además de malas leyes, es que las instituciones están capturadas por el lobby queer. Una cantidad enorme de jueces han caído a los pies del transgenerismo, por estupidez o por cobardía o por dinero. Hoy salió la noticia de que han absuelto al transactivista que gritaba por un altavoz en el Orgullo Trans de Londres “si veis a una TERF dadle un puñetazo en la putera cara”, pero las mujeres van detenidas por una pegatina o por un tuit.
      Me encanta que te guste el blog, gracias a ti.

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