¿Por qué una importante organización benéfica protege la brutal tradición de los abortos «selectivos por razón de sexo»?

Como madre de tres hijas preciosas, me considero una mujer muy afortunada. Sin embargo, hay quienes en nuestro país me considerarían desafortunada, ya que no tengo ningún hijo varón.
De hecho, hay quienes valoran tanto a los hijos varones por encima de las hijas que presionan a las mujeres de sus comunidades para que aborten los fetos femeninos. Esta práctica tan cruel se denomina aborto selectivo por razón de sexo y, aunque la mayoría se imagine que sólo ocurre en países como China y la India, en realidad también se lleva a cabo en Gran Bretaña, entre los inmigrantes de primera y segunda generación cuyas raíces se encuentran en el subcontinente indio.
Rara vez se habla de ello, pero acaba de salir a la luz porque el Servicio Británico de Asesoramiento sobre el Embarazo, que practica abortos a más de 100.000 mujeres al año en todo el Reino Unido, empezó a recibir críticas por sugerir que la interrupción del embarazo por motivos de «sexo fetal» no era ilegal.
Sin embargo, la recomendación oficial no es esa. «La posición de este Gobierno es inequívoca: el aborto selectivo por razón de sexo es ilegal en Inglaterra y Gales y no se tolerará», declaró esta semana el Departamento de Salud y Asistencia Social. «El sexo no es un motivo legal para interrumpir el embarazo, y es un delito practicar un aborto sólo por ese motivo».
Activistas dentro de la comunidad británica-india se han apresurado a pronunciarse en contra del Servicio Británico de Asesoramiento sobre el Embarazo, que afirma en su página web: «La ley no se pronuncia al respecto. El sexo del feto no es un motivo específico para el aborto en la Ley del Aborto, pero tampoco está específicamente prohibido».
Han alzado la voz porque ven con demasiada frecuencia cómo se coacciona a las mujeres para que contraigan matrimonios forzados, cómo sufren violencia doméstica y cómo luego se les obliga a interrumpir el embarazo con el argumento de que el bebé no será un niño.
Las propias cifras del Gobierno indican la magnitud del problema. Según un análisis del Departamento de Salud y Asistencia Social, entre 2017 y 2021 se produjo un «desequilibrio estadísticamente significativo» en la proporción de nacimientos de niños y niñas de etnia india, especialmente en los casos de terceros bebés. Es cuando las mujeres se ven sometidas a una gran presión para producir un varón.
«Esto puede indicar que se están produciendo abortos selectivos por razón de sexo», concluye el informe. «Si es así, se estima que se han producido aproximadamente 400 abortos selectivos por razón de sexo de fetos femeninos en el quinquenio comprendido entre 2017 y 2021».

Conozco esta práctica desde hace mucho tiempo, ya que he escrito sobre el tema en colaboración con el Fondo de Población de las Naciones Unidas. Y puedo dar fe de que es desgarrador entrevistar a mujeres que han abortado varias veces porque las ecografías les han mostrado que estaban embarazadas de niñas.
Puedo creer en el derecho de la mujer a decidir, pero esto no tiene nada que ver con la elección. Se trata de mantener «tradiciones» que dictaminan que los hijos varones son valiosos sustentadores de la familia y que a las niñas hay que casarlas.

Irónicamente, los avances científicos han ayudado a quienes se dedican a tomar decisiones tan retrógradas. Los avances en la fecundación in vitro y la tecnología nos permiten detectar cada vez más temprano el sexo de los fetos. Algunas pruebas prometen proporcionar resultados definitivos a partir de las seis semanas de embarazo. Los ecografistas suelen poder determinarlo en la ecografía rutinaria de las 12 semanas.
E incluso en países donde se ha ilegalizado revelar a los progenitores el sexo del feto durante la ecografía, ya que el aborto selectivo por razón de sexo es muy común, la gente encuentra formas de eludir la ley. He oído hablar de casos en los que los ecografistas simplemente se ponen un bolígrafo en el bolsillo izquierdo o derecho para indicar si el bebé es niño o niña, señales que luego son interpretadas por los ansiosos (posibles) futuros progenitores.
Se trata de un problema verdaderamente global, pero saber que está ocurriendo en la Gran Bretaña actual me horroriza. ¿Cómo permitimos que esto suceda?
Como siempre, parece que todo se reduce a que todo el mundo es «culturalmente sensible», un enfoque que con demasiada frecuencia implica sacrificar las protecciones básicas para las mujeres y las niñas. Lo vimos con el escándalo de las bandas de pederastas y lo vimos cuando el British Medical Journal Group publicó este mes un artículo en defensa de la mutilación genital femenina.
Ahora lo vemos una vez más: gente tan desesperada por no ofender y evitar acusaciones de racismo que permiten que la barbarie se descontrole. Al parecer, nadie está dispuesto a plantear las preguntas urgentes y esenciales.
Así que, en cambio, pasamos por alto colectivamente el escándalo de las mujeres de determinadas etnias que recurren al aborto no porque no quieran a sus bebés, sino porque sus maridos las amenazan con el divorcio o cosas peores si no se deshacen de ellos.
Esto es medieval y otra señal más de que el experimento multiculturalista de Gran Bretaña ha fracasado.
Debemos estar preparados para afrontar el problema. ¿De quién son los valores que estamos protegiendo si no? La respuesta, por supuesto, es que defendemos los valores de culturas que consideran que las niñas son tan insignificantes que ni siquiera deberían nacer.


2 respuestas
La misoginia desde antes de nacer… Terrible.
En España parece que también se podrían estar dando este tipo de casos y se ha publicado en revistas científicas, pero sin que parezca haber acarreado ningún tipo de denuncia pública, escrutinio o atención por parte del Ministerio de Igual-da. ¿Relativismo cultural?
Si se busca en internet por «Sex selection and health at birth among Indian immigrants» (Spain) o por «Missing girls in Spain» se encuentra un estudio que lo analizó. Me impacta que la autora afirme que: «banning sex selective abortion (or prenatal sex determination), if effective, could have the unintended effect of worsening health, as well as potentially other outcomes, among (ethnic Indian) girls», vaya falso dilema, ¿es que a las niñas no las protege nadie?, y que tampoco hable de discriminación o de misoginia o de machismo.
También hay estudios que demostrarían que los embarazos son más cuidados si son de varones. Esto habría pasado en España en la época franquista en la que el ratio entre ambos sexos varió, incrementándose el nacimiento de varones.
Muchas gracias por publicar sobre ello. Un abrazo.
Le eché un ojo al estudio que comentas (aquí, por si a alguien le interesa: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1570677X17300527?via%3Dihub), gracias por mencionarlo. Esta frase: «Estimaciones recientes sugieren que, desde 1990, el número de «mujeres desaparecidas» en el mundo ha aumentado en un 43 %, hasta alcanzar los 126 millones en 2010, y se prevé que siga aumentando». 126 millones y subiendo. Helada.
Gracias por tu comentario, y un abrazo de vuelta.