El Gobierno escocés fue derrotado estrepitosamente en el Tribunal Supremo tras intentar redefinir lo que era una mujer, después de años de introducir furtivamente la autoidentificación de género.

En la imagen: Tras la sentencia del Tribunal Supremo que establece que el término «mujer» se refiere a las «mujeres biológicas», las defensoras de los derechos de la mujer Susan Smith (de verde) y Marion Calder, ambas directoras de «For Women Scotland», celebran la sentencia a las puertas del tribunal, el 16 de abril de 2025, en Londres, Inglaterra. Lord Hodge, del Tribunal Supremo, dictaminó: «La decisión unánime de este tribunal es que los términos mujer y sexo en la Ley de Igualdad de 2010 se refieren a una mujer biológica y a un sexo biológico».
El humillado Gobierno escocés va a recibir una factura de 250.000 libras (298.000 euros) tras sufrir una derrota en su intento de redefinir el género para incluir a hombres («mujeres trans»). Los ministros del SNP (Partido Nacionalista Escocés, en el poder) fueron derrotados en los tribunales por el grupo de campaña For Women Scotland tras años de apelaciones y críticas lanzadas contra las activistas feministas.
Los jueces del Tribunal Supremo dictaminaron por unanimidad que la Ley de Igualdad define a la «mujer» en función de su sexo biológico, lo que provocó un giro de 180 grados en las políticas del Ejecutivo escocés. Anteriormente, había promovido furtivamente la autoidentificación de género, permitiendo a las personas identificarse como del sexo contrario sin necesidad de un certificado médico.
Ahora, el gobierno ha sido condenado a sufragar los gastos de For Women Scotland, y los contribuyentes tendrán que pagar la factura. Se espera que el grupo de campaña recupere unas 250.000 libras (298.000 euros) de las 417.000 (497.000 euros) que gastó en la batalla judicial de tres años de duración, financiada en su mayor parte por donantes como JK Rowling.
Una orden judicial emitida el martes confirmó la indemnización, que cubre los gastos tanto del Tribunal de Sesión como del Tribunal Supremo del Reino Unido. Una solicitud previa de libertad de información por parte de los conservadores escoceses reveló que el gobierno ya había gastado casi 160.000 libras esterlinas (191.000 euros) en costes legales relacionados con la batalla judicial, y la nueva factura asciende ahora a 410.000 libras esterlinas (489.000 euros).
Las dos partes tendrán que negociar la cantidad exacta a pagar, y el tribunal intervendrá si no se llega a un acuerdo. La orden añade que debe «incluir las costas de un abogado principal y de un abogado asistente».
Se espera que la victoria de For Women Scotland tenga importantes ramificaciones para el gobierno y sus organismos públicos, ya que aclara que los espacios segregados por sexo deben restringirse a quienes han nacido de un sexo u otro. Esto sigue significando que las personas que se dicen trans pueden utilizar aseos y vestuarios de género neutro o mixto.
The court order has now been issued by the UK Supreme Court. pic.twitter.com/ZBWXyTiJx2
— For Women Scotland (@ForWomenScot) May 27, 2025
Los jueces también dictaminaron que un Certificado de Reconocimiento de Género (CRG) no altera el sexo de una persona según la Ley de Igualdad. Esto ha provocado la furia generalizada de las personas que se dicen trans, así como de algunos diputados. Una de ellos, Maggie Chapman, tachó a los jueces de «intolerantes» y les acusó de «odio».
Fue el final de una saga legal que comenzó en 2017 cuando el gobierno presentó el Proyecto de Ley de Representación de Género en las Juntas Públicas, que fue diseñado para impulsar la representación femenina. Pero este incluía a los hombres que se decían «mujeres trans», incluso a aquellos sin certificado de reconocimiento de género (CRG), en la definición de mujer.


6 respuestas
A ver si sufrimos el efecto contagio y el constitucional español se pronuncia en la misma onda.
Ay, ojalá, aunque lo bueno suele tardar en llegar.
Poco castigo me parece pagar las costas del proceso judicial cuando durante 7 años han estado causando tanto daño a las mujeres.
Deberían empezar a dimitir todos, y luego pagar multas de sus bolsillos, no de las arcas del Estado.
Hasta poco me parece, deberían de devolverles todo el dinero gastado y con intereses, por consumir el tiempo que se tendría que haber ocupado en avanzar en igualdad, no defendiendo retrocesos misogino-patriarcales
Estoy de acuerdo, más daños y perjuicios, porque todo ese proceso tan largo tuvo que ser una pesadilla.