Preocupa el hecho de que se anime al alumnado de Birmingham a crear mensajes en forma de corazón para dar la bienvenida a los migrantes

Según ha revelado The Telegraph, se ha pedido a criaturas de tan solo cinco años que escriban tarjetas de San Valentín a solicitantes de asilo.
Estas tareas, que tuvieron lugar en la ciudad de Birmingham, gobernada por el Partido Laborista, fueron coordinadas por la red Schools of Sanctuary Network (Red de Escuelas Santuario), de la que forman parte unas 1200 escuelas primarias y secundarias de todo el país.
Un grupo de alumnos creó mensajes en forma de corazón con lemas como «¡Aquí sois bienvenidos!».
Laura Trott, secretaria de Educación en la oposición, afirmó que «no se debería utilizar a criaturas de tan solo cinco años para impulsar agendas políticas».
Promover «opiniones políticas partidistas» en el aula es ilegal, pero no se insinúa que escribir tarjetas de San Valentín llegara a ese punto.
El alumnado de una escuela creó tarjetas que se enviaron a St Chad’s Sanctuary, un grupo local que apoya a los solicitantes de asilo.
La elaboración de tarjetas de San Valentín de otra escuela fue promocionada en las redes sociales por el grupo Birmingham Schools of Sanctuary.

The Telegraph ha visto una publicación en la cuenta X del grupo que mostraba imágenes de tres alumnos sosteniendo una gran tarjeta, que según la red «se entregará a los refugiados».
Otra celebraba un «Día Especial del Refugiado» el día de San Valentín, que incluía charlas de refugiados a niños y niñas pequeños, a los que luego se les pedía que crearan mensajes y corazones para los inmigrantes.
Chris Philp, portavoz de Interior del Partido Conservador, afirmó: «La Gran Bretaña del Partido Laborista hace completo caso omiso a la salvaguardia, las aulas se convierten en centros de propaganda y se utiliza a la infancia como arma para impulsar una ideología peligrosa.
Las aulas deben servir para enseñar matemáticas, no inmigración. El ayuntamiento de Birmingham, gobernado por el Partido Laborista, está permitiendo que la campaña política se cuele en nuestras escuelas».
El ayuntamiento de Birmingham subrayó que se trataba de un programa nacional puesto en marcha por la organización benéfica City of Sanctuary Network, y que era «independiente de las autoridades locales».
Un portavoz añadió: «Las escuelas solicitan de forma independiente convertirse en «escuelas santuario». En una ciudad diversa, acogedora e inclusiva como Birmingham, no es de extrañar que varias escuelas de la ciudad se hayan inscrito de forma independiente para ser escuelas santuario».
En 2015, el ayuntamiento de Birmingham se comprometió a unirse a City of Sanctuary Network.
«Un amable acto de bienvenida»
Cities of Sanctuary UK (Ciudades Santuario Reino Unido), que gestiona la red, afirmó que «no participa directamente en la realización de actividades en las escuelas», pero que «entiende que la actividad de las tarjetas de bienvenida mencionada consistía en que las criaturas escribieran cartas anónimas de bienvenida a las personas que buscaban seguridad en sus comunidades».
Añadieron: «Confiamos en que el profesorado adopte medidas de protección rigurosas al realizar cualquier actividad en la escuela, en consonancia con su responsabilidad de garantizar la seguridad de todo el alumnado.
Esta actividad sólo refleja un acto de bienvenida considerado y amable hacia las personas que han huido al Reino Unido y están esperando que se revisen sus solicitudes de asilo. Creemos que estos sencillos actos de compasión deben celebrarse en lugar de criticarse».
La página web oficial del movimiento en toda la ciudad celebró la adopción del estatus por parte del ayuntamiento, y un portavoz añadió en ese momento: «El ayuntamiento reconoce la contribución que los migrantes hacen al capital económico y cultural de nuestra ciudad».
A principios de este año se informó de que el impuesto municipal en la ciudad gobernada por el Partido Laborista se había incrementado en un 7,5 %, a pesar de los informes sobre la plaga de ratas en las bolsas de basura debido a la huelga de los recolectores de basura.

